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Redacción.- El consabido factor de la resolución ha sido, una vez más, el pilar utilizado por Ricoh para actualizar la que, con el permiso de la GR Digital II, es su compacta estrella. La recién llegada GX200 sucede a la GX100 original, aunque sin alterar el peculiar diseño ni muchas de las prestaciones que caracterizan a este modelo.
Así, tanto el angular extremo de 24 milímetros -acompañado de un zoom óptico de 3 aumentos, capaz de llegar a los 72 milímetros- como el singular visor electrónico opcional que se coloca en la zapata permanecen como dos de las prestaciones más características de esta Ricoh.

 La nueva GX200, con el visor electrónico extraíble VF-1. |
El nuevo CCD de 12 megapíxeles y con unas dimensiones de 1/1,7 de pulgada llega acompañado de la tercera generación del procesador de imagen Smooth Imaging Engine. Según explica la firma japonesa, el ruido se ha reducido en las tomas de forma drástica, aunque se mantienen los ajustes originales de 64 a 1600 ISO.
RAW más rápido
Más allá de la resolución del captor, entre las novedades de la GX200 también se cuenta un nuevo monitor LCD de 2,7 pulgadas y 460.000 puntos. Este notable incremento de la resolución -el modelo anterior lucía una pantalla de 230.000 píxeles- supone una mejora en la visualización lateral de la pantalla y a la hora de revisar imágenes en miniatura, explica Ricoh.
Además, la GX200 también dispone de un indicador que, según se explica en los datos oficiales, muestra al usuario cuándo está bien nivelada la cámara. Una función especialmente útil, teniendo en cuenta lo complicado que puede resultar realizar un encuadre recto con un angular de 24 milímetros.
La velocidad de disparo en RAW es otro de los aspectos en los que Ricoh también hace especial hincapié a la hora de enumerar los cambios introducidos en este modelo. Gracias al buffer mejorado -apunta la compañía-, es posible realizar hasta 5 tomas consecutivas en este formato.
Además de numerosas novedades que afectan al manejo de la cámara y las funciones de los mandos, la GX200 mantiene -lógicamente- las posibilidades de control automático o manual que ya lucía su antecesora.
Ricoh no ha concretado por ahora ningún dato sobre el precio ni la disponibilidad de la nueva GX200.

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